Y el Elefante Blanco ¿dónde está?
El elefante blanco llamado también el elefante albino, es un elefante poco común. Realmente su piel no es del todo blanca sino marrón-rojiza volviéndose rosa cuando está mojada. En algunas culturas del lejano oriente este animal es sagrado y venerado. Aquellos que no conocen todavía que sólo se adora a Dios, lo adoran.
La expresión elefante blanco es atribuida a posesiones que tiene un costo de mantenimiento muy alto y que no benefician a sus dueños o les dan el beneficio a terceras personas y únicamente le ocasionan problemas a sus propietarios. En el mundo existen muchas construcciones: monumentos, parques, escuelas, edificios, coliseos, etc. que le queda muy bien el nombre, pero ese no es el caso de Nuestro Bello Templo de la Iglesia De Dios Pentecostal M.I. Coamo Pueblo, ubicada en la Avenida Luis Muñoz Marín de Coamo. Para muchos este hermoso templo era eso, un elefante blanco. Es cierto que nos costó trabajo, lágrimas, oraciones y mucho tiempo de construcción. Se fue construyendo al ritmo de Dios. Dios fue y es el arquitecto que todavía está trabajando, dándole las formas que él quiere para su casa Santa.
¡Pero ya ven! Estamos en pie, dedicando éste templo al Señor para su gloria, adoración y honra. Es cierto que nos costo tiempo pero Dios dijo que éste era a su tiempo.
Ya estamos de pie como faro a la orilla del mar anunciándole al navegante el camino a seguir. Estamos a orillas del camino cual frondoso árbol y corriente de aguas puras para aplacar el cansancio y la sed que lleva el caminante. Para aplacar la sed espiritual del pueblo que tiene hambre y sed de justicia.
Este hermoso templo se levanta sobre dos rocas: la roca que es Cristo el Señor, roca inconmovible y la roca real en la cual está enclavado. Se observa de lejos como un oasis en el desierto para aquellos que son hostigados por el candente sol del pecado, la infelicidad y falta de propósito en la vida.
Ven a adorar a Dios junto a tu familia y serás testigo de que Cristo salva, sana, bautiza y viene pronto. Ven, te esperamos para que disfrutes de las grandes maravillas de Dios. Para que puedas comprobar que nuestro Hermoso Templo es casa de Dios y Puerta del Cielo.
Por: Alejita Matos